Azua es una provincia de la República Dominicana, en el sur del país. Limita al norte con las de San Juan y de La Vega, al sur con el mar Caribe, al este con las de La Vega y Peravia, y al oeste con las de San Juan y Bahoruco.
Está formada por una llanura litoral que acaba en bahía en forma de herradura —bahía de Ocoa— cercada por relieves montañosos pertenecientes a la cordillera Central, donde se alzan picos como el monte Tina y monte Busú, que alcanzan los 2.186 y 1.340 m, respectivamente. Su economía se basa en las plantaciones de café, caña y tabaco, así como otros cultivos de cereales, hortícola, arroceros y maiceros.
La ciudad principal es Azua de Compostela, capital provincial, con un puerto sobre el Caribe. Superficie, 2.430 km2; población (1990), 195.420 habitantes.
Historia
Su historia esta llena de acontecimientos que cambiaron por completo el destino de nuestro país, porque fue escenario de batallas decisivas entre dominicanos y haitianos.

A la llegada de los españoles a la isla de Santo Domingo, Azua era un nitainato perteneciente al Cacicazgo de Maguana (uno de los cinco reinos en los cuales estaba dividida la isla) gobernado por el nitaino Cuyocagua y bajo la jurisdicción del Cacique Caonabo.
La villa española de Compostela de Azua (no Azua de Compostela, como muchos escriben en la actualidad) fue fundada en 1504 por el adelantado Diego Velázquez de Cuéllar, quien sería posteriormente el conquistador de Cuba, durante el gobierno de Don Nicolás de Ovando, cerca de una heredad perteneciente a Don Pedro Gallego, español radicado en la zona cercana al nitainato, procedente de la ciudad de Santiago de Compostela, en la región de Galicia. Este hacendado recibió en su casa a Diego Velázquez de Cuéllar y a su comitiva en su marcha hacia el sur de la isla, cuando se disponían a visitar el Cacicazgo de Jaragua, gobernado por la reina Anacaona.
Por Real Cédula de 7 de diciembre de 1508, dada en Sevilla por el rey Fernando El Católico, a la Villa de Compostela se le otorga su escudo heráldico, tras haber prosperado la propuesta de los procuradores Diego de Nicuesa y el bachiller Antonio Serrano, y con el apoyo incondicional del gobernador Nicolás de Ovando.
El primer escribano del cabildo de Compostela de Azua fue, de 1504 a 1511, Don Hernán Cortés, el célebre conquistador de México.
La primera iglesia fue construida entre 1511 y 1514, por órdenes del fraile García de Padilla, primer obispo de Santo Domingo. Esta iglesia, que originariamente se construyó con tablas de palma cana, fue sustituida por una segunda, saqueada y destruida por una partida de corsarios de los tantos que desembarcaban en los puertos cercanos a la ciudad. Una tercera iglesia, en 1666, hecha de madera, ardió tras otro ataque corsario, en 1677. La iglesia de piedra construida tres años después del incendio de la ciudad sucumbió con el terremoto de 1751.
Azua es la cabecera más antigua de las provincias sureñas y una de las primeras ciudades fundadas en el Nuevo Mundo.
Se convirtió rápidamente en un centro urbano importante en la isla, tanto por su puerto como por ser el paso obligado entre los poblados del Suroeste y la ciudad de Santo Domingo. Pero el 16 de octubre de 1751, la primitiva ciudad de casas de pieda quedó sepultada por un terremoto que provocó la entrada del mar al poblado. La ciudad tuvo que ser trasladada unos ocho kilómetros más al norte, para situarla a orillas del Río Vía, en terrenos que fueran donados por la familia de Don Gregorio Díaz y de la señora Luisa Guerrero.
El Periodo Republicano
Azua y la Primera República
La experiencia republicana de nuestro país comienza el 1 de diciembre de 1821 con la proclamación del Estado Independiente del Haití Español, culminando así los años de dependencia de la parte este de la isla del gobierno español.
Poco menos de tres meses después de la proclamada independencia se inicia la llamada ocupación haitiana, que en realidad no fue otra cosa que la respuesta dada por Boyer al llamamiento hecho por muchos cabildos y decenas de líderes políticos dominicanos, que no reconocieron el gobierno de la recién fundada república por José Núñez de Cáceres, a las autoridades haitianas para que tomaran el control de la ex colonia. Esos mismos políticos que no se adhirieron a la proclama independentista de la capital tampoco deseaban convertirse nuevamente en colonia española y mucho menos pertenecer, como antes del período de la España Boba, a Francia.
El ejército haitiano, al frente del cual se encontraba el propio presidente Boyer, entró pacíficamente a la parte Este de la isla, vitoreado en algunas ciudades. El 9 de marzo de 1822, Boyer recibe las llaves de la ciudad de Santo Domingo de manos de quien hasta entonces había ostentado la primera magistratura del fracasado estado, José Núñez de Cáceres. Desde entonces pasamos a formar parte de la República de Haití.
Azua fue de las primeras ciudades del Este de la isla en proclamar su adhesión a Haití luego de las proclamas de Montecristi, Puerto Plata y todas las ciudades fronterizas. El alcalde Báez se encargó de las negociaciones.
El final del período haitiano llega con la proclamación de la separación de Haití, el 27 de febrero de 1844. El movimiento separatista dominicano, alentado por Juan Pablo Duarte, encontró una rendija por la cual colarse en medio del movimiento reformista haitiano, liderado por Charles Herard, que consiguió derrocar al presidente Boyer y colocar a Herard en su lugar.
La salida de Duarte al exilio, tras el desvelamiento de la conjura, hizo apresurar los planes para la definitiva proclamación de independencia dominicana. Se pactó con el sector conservador, y es Francisco del Rosario Sánchez quien valientemente se enzarza en la finalización del entramado y funda la República Dominicana, después de escucharse, esa noche del 27 de febrero, un disparo de trabuco dado por Matías Ramón Mella en la Puerta de la Misericordia que anunciaba el final de la época haitiana.
De inmediato Azua, que políticamente estaba comprometida con el golpe con varios dirigentes separatista en su seno, se prepara para la lucha. Los conflictos políticos entre los conjurados azuciños, entre los que se encontraban Nicolás Mañón, Vicente Noble y Matías de Vargas, con el representante de Azua a las Cortes Haitianas, Buanaventura Báez, perteneciente a la facción afrancesada, se agudizaron con la negativa de éste a entregar a los insurrectos la plaza. Finalmente, viendo Báez la magnitud del movimiento, no tuvo más remedio que adherirse a la causa.
El reclutamiento de milicianos en todos los poblados cercanos a Azua no se hizo esperar. El capitán Francisco Soñé se encargó de la formación de un regimiento de azuanos entrenado en su propia finca de Las Yayitas en las más básicas cuestiones del arte de la guerra. Antonio Duvergé, con el grado de coronel, llegó a la ciudad de Compstela de Azua a comandar las tropas del Sur, mientras Pedro Santana se apresuraba hacia la región con las tropas reclutadas en el Este.
El 4 de marzo, la Junta Central Gubernativa (gobierno provisional que se había constituido tras la proclama separatista), decretó la movilización de los regimientos 31 y 32 de la Guardia Nacional, con asiento en Santo Domingo, comandados por Manuel Mora y Feliciano Martínez, y su inmediata presencia, vía marítima, en Azua, donde se necesitaba engrosar el frente para la inminente ofensiva que vendría desde Haití.
Fernado Araujo llegó a la ciudad de Azua con un regimento de soldados provenientes de San Cristóbal y los poblados circundantes. Manuel de Regla Mota y José María Cabral comandaban las fuerzas destacadas de Baní. Desde Neyba habían llegado ya las tropas de Fernando Taveras, quien no participó en la lucha del 19 de marzo por estar gravemente herido, y que comanadaba Vicente Noble.
La organización del Ejército estuvo a cargo de Antonio Duvergé, apoyado por Francisco Soñé. El día 18 de marzo llegan con Santana las tropas del Este; y ese mismo día tiene lugar la refriega entre las tropas dominicanas al mando de Luis Álvares y los haitianos de Herard en el paso del Río Jura. El 19 se inicia la lucha, que fue ganada por los dominicanos y que se recuerda como la más gloriosa de las batallas de la vida independiente de la República Dominicana.
La inestabilidad política caracterizó los primeros años de la República. Las guerras independentistas se sucediron hasta 1856, y Azua fue siempre escenario glorioso de la lucha por la dominicanidad. En abril de 1844 tuvo lugar la Batalla de Tortuguero, primer conflicto naval sostenido por el naciente Estado y que tuvo lugar en el Puerto de Tortuguero, en la Bahía de Ocoa, donde Maggiolo se llevó la gloria venciendo a los navíos haitianos.
Luego, las batallas de El Número, El Memizo y todas las que se escenificaron en la Segunda, Tercera y Cuarta Campañas de la Independencia, por la Vía del Sur, han hecho de Azua el paladín indiscutible de la nación dominicana.
Azua y la vuelta a España
En 1861, tras un largo período de negociaciones, finalmente Pedro Santana consigue que la corona española anexa la República Dominicana. Isabel II, monarca de aquella nación, favoreció la empresa, no sin contar con innumerables vacilaciones por parte de colaboradores del reino que no veían futuro en el regalo que le hacían nuevamente los dominicanos.
En Azua, las voces contrarias a la anexión se escucharon de inmediato, y no más de uno padeció las persecuciones de los esbirros de Santana. El 3 de febrero de 1863 surge en Neyba, para entonces un poblado perteneciente a la Provincia de Azua, un movimiento armado, con un grupo de unos cincuenta hombres. A la cabeza estaba el comandante Cayetano Velásquez, quien pronunció a Neyba y encerró a Domingo Lozada, comandante de armas de la plaza y opuesto al pronunciamiento de los patriotas.
La Restauración fue proclamada en el Cibao, en 1863. De inmediato empezó la lucha armada y la Región Sur se apresuró a apoyar el levantamiento del Norte. Los azucianos participaron activamente en los conflictos bélicos que de desarrollaron por la Vía del Sur, y nuevamente Azua vuelve a ser glorioso.
Azua y la Tercera República
Uno de los hechos más importante ocurrido en tierras azuanas a lo largo de la Tercera República fue el memorable Desembarco de Playa Caracoles, el 3 de febrero de 1973, dirigido por el ex presidente de la República, Francisco Alberto Caamaño Deñó, quien junto a un grupo de guerrilleros entre los que se encontraban Ramón Euclides Holguín Marte, Hamlet Hermann Pérez, Mario Nelson Galán Durán, Claudio Caamaño Grullón, Juan Ramón Payero Ulloa, Toribio Peña Jáquez, Heberto Lalane y Alfredo Pérez Vargas.
El movimiento guerrillero preparó dicha ofensiva con el fin de lograr que el pueblo se sublevara en contra del régimen del presidente Joaquín Balaguer. Sin embargo, el Ejército Nacional pudo con los querrilleros y evito la sublevación dando muerte a la mayoría de lo conjurados, entre ellos a Caamaño.
Azua de Compostela
Es una ciudad de la República Dominicana, al sur del país, capital de la provincia de Azua. Es un pequeño centro urbano y comercial de una provincia —forestal en el norte y agrícola en el sur gracias al regadío—, que se ubica en la llanura meridional caribeña. Ciudad calurosa y seca, (26 °C y 630 mm). La ciudad colonial queda en un antiguo emplazamiento, conocido como Pueblo Viejo. Es centro de comunicaciones, dispone de aeropuerto internacional y de un puerto situado a unos 5 km en la bahía de Ocoa. Población (1990), 65.352 habitantesLa villa de Azua está ubicada a 97 kms. al suroeste de la capital dominicana. Limita al norte con el Cerro de Resolí, al sur con la Cañada de la Vaca, al este con la Parcela 664-B y al oeste con el río Las Yayitas.
Producción
El 27.3% de la superficie total del municipio de Azua está explotada agropecuariamente. Conforme a la tenencia de la tierra, la mayoría de los campesinos trabaja en régimen de minifundio, por lo que la tecnología usada en las labores agrícolas es muy primitiva y no va más allá del arado manual, los bueyes, el hacha y el machete. Este grupo de población vive en una economía de subsistencia.
En cambio la mayor parte de la superficie del municipio se concentra en propiedades de tamaño medio, en las que se utiliza tecnología combinada, con predominio de la mecanización. Las grandes propiedades, con mas de 800 tareas, están en manos de unos pocos grandes productos.
El municipio de Azua ha sido uno de los mas beneficiados, con la instalación de empresas agro-industriales amparadas por la Ley 409, lo cual ha estimulado el desarrollo del sector financiero publico y privado. Azua tiene una población económicamente activa o sea en edad de trabajar ascendente a 23,242 personas de las cuales se encuentran laborando 16,167 personas, es decir, el 69 % de la población económicamente activa. De los que trabajan, 3,232 son servidores públicos, o sea el 20% de dicha cantidad.
Escudo heráldico de Azua
Otorgado por Real Cédula del día 7 de diciembre de 1508, acogiendo la petición de los procuradores enviados al efecto, Diego de Nicuesa y el bachiller Antonio Serrano apoyada por Ovando
El texto de la disposición dice así: “Villa de Compostela, un escudo azul, y en el una estrella blanca y en los baxo unas ondas azules, y blancas.”
El citado documento esta registrado con los siguientes datos: “Signatura. Indiferente General. Legajo 1961-Libro1-, folios 97 y 98″.
Nótese que la real Cédula habla de ondas azules y blancas, pero no dice cuantas.
Así, pues, lo esencial es conservar los colores y los símbolos, ya que el número de ondas no es fundamental.
Historia de Azua
Para la época del descubrimiento de la isla de Santo Domingo, Azua era un nitaíno perteneciente al cacicazgo de la Maguana.
Fue fundada la villa de Azua en el año 1504 por el adelantado Diego de Velásquez, durante el gobierno de don Nicolás de Ovando.
Según el Lic. Emilio Rodríguez Demirizi, la que recibiera el titulo y blasón, fue en los inicios de su fundación la hacienda del Mariscal Pedro Gallego, llamada “Compostela”. Es la cabecera más antigua de las provincias sureñas que compartían la geografía de esta parte la Isla Hispaniola.
La primitiva ciudad, que estaba ubicada donde hoy llamamos Pueblo Viejo, fue destruida por un terremoto en el año 1751 y fundada nuevamente a orillas del Rió Vía en terrenos que fueran donados por la familia de Don Gregorio Díaz y de la viuda Luisa Guerrero.
La creación del municipio del que Azua es ciudad cabecera, se remota a 1882. La provincia fue constituida en el año 1844 y desde entonces formo parte de las cinco provincias en que se dividió el territorio nacional, siendo su jurisdicción territorial integrado por las comunes de San Juan de la Maguana, Las Matas de Farfán, Neyba, Las Caobas, Hincha, Bánica, San Miguel de la Atalaya y San Rafael.
Según puede apreciarse a Azua le correspondieron hasta el convenio fronterizo del año 1929, cuatro comunes que luego pasaron a ser dependencia haitiana, estas son: Las Caobas, Hincha, San Miguel de la Atalaya y San Rafael.
De acuerdo a las escrituras aquí en Azua residió durante varios años el celebre conquistador de México Hernán Cortés, quien durante su permanencia en esta villa desempeñó el cargo de Escribano Público.
Según lo hace constar Don Emiliano Tejeda en su obra “Palabras Indígenas de Santo Domingo”, Azua, es Vocablo Autóctono de la isla. Los taínos solían llamar a este territorio del Sur de nuestra isla con ese nombre.
Azua tuvo la presencia de las tropas norteamericanas que ocuparon el país. De este hecho quedan el puente sobre el Rió Vía; los contenes y sistemas de cloacas de la calle Colón hoy Duarte y el Cementerio Municipal.
De ese mismo tiempo en Azua comenzó a funcionar el ingenio azucarero El Ocoa y Central Ansonia, ambos propiedad norteamericana. Luego en el año 1919 y al comienzo de los años 20 comenzó a operar el Central Azuano propiedad de la familia Viccini.
La presencia norteamericana continúa esta vez con la perforación de los pozos de petróleo, primero en la comunidad de Higüerito y luego en Maleno, donde la Compañía Seaboard inicia las perforaciones con resultados positivos pero saboteado.
Con la llegada de inmigrantes de Italia y Arabia, Azua inicia su época de oro en el área comercial, pues los señores Rocco Capano, Nicolás Maria Ciccone, Teofilo J. Risk y otros de no menos importancia, se establecen con grandes negocios cuya actividad trasciende las fronteras de Azua.
De esta Azua de Compostela pertenecen las calles Colon hoy Duarte; la Restauración hoy Colon; la Quisqueya hoy Hernán Cortes y la del comercio hoy Emilio Prud’Homme.
De finales de siglo pasado o comienzos del presente, Azua alumbraba sus calles por el sistema de combustión de carburo que le llamaron “Los Faroles de Graciliano”, que cuando él prendía el ultimo tenia que comenzar nuevamente con el primero. Luego, en los años 30 hasta la llegada de la CDE., funcionó un alumbrado propiedad de los Hnos. Noboa subvencionado por el ayuntamiento, cuya duración de servicios era hasta amenazas de apagones minutos antes de la hora establecida.
Personajes de Azua
La historia de Azua esta matizada de muchos hechos importantes en los ordenes históricos, social, y cultural. Algunos galenos que vinieron a radicarse en esta ciudad, que por su dedicación al servicio y sus aportes a la cultura en general, se hacen merecedores de que siempre se les recuerde con respeto y cariño.
Doctores
Esta el Dr. Simón Striddels, cuyo nombre lleva el hospital de esta ciudad, consagrado medico de origen curazoleño que vino a vivir a esta ciudad en tiempo de Lilis y al que la generación de la época recuerda con el nombre de “Papa mon”
Los Dres. Armando Aybar y Buenaventura Báez Satín, cuya labor se honra con sendas calles a su nombre.
El Dr. Arístides Estrada Torres quien vino en compañía de amantísima esposa Doña Caridad, y quien ejerció ampliamente la medicina social. El Museo que funciona en la Biblioteca Municipal lleva su nombre.
Dr. Gregorio Solano un capitaleño del que Azua se adueño por adopción, del que según cuenta la gente del campo dice que cura solo con ver al enfermo.
Del Dr. Rafael Antonio Cabral Pérez, médico azuano muy querido, dicen que a las personas a quienes Féfen les ha cobrado una consulta, paradójicamente, se le puede llamar dichosas.
Poetas y arte
En lo poético Azua siempre se ha distinguido por ser una cuna de grandes aedos de nombradía, tales como Bartolomé Olegario Pérez autor de “Margaritas”; Héctor Viriato Noboa autor de “Crisálidas Poéticas” y fundador de la Sociedad Literaria y Cultural ATHENE en el año 1925; Héctor J. Díaz autor de “Lo que quiero”, así como de otros inspirados líricos que enaltecen el parnaso de este pueblo. En el aspecto literario con figuras como Miguel Ángel Garrido, Renato D’ Soto, Heriberto García y otros más.
Bartolomé Olegario Pérez
Nostalgia
Llevo en mi corazón la triste huella
de la eterna nostalgia sideral
y en los dormidos rayos de una estrella
de noche subo a donde Dios esta.
Alguien me aguarda con amor profundo
en un país distante que soñé,
y en medio a las tristezas de este mundo
a veces me pregunto cuando iré…
Anémona sin fuerzas que consume
el viento de una tarde tropical,
eso es mi corazón: flor sin perfume
que poco a poco concluyendo va!
Sé que la dicha, mariposa errante,
me presto sus caricias una vez,
y que en mi alma triste, al breve instante,
helada y mustia se encontró después…
Yo persigo su huella con cariño
la busco por doquiera con afán
y a mi piadosa adoración de niño
se que pronto, muy pronto volverá.
Triste con mi pesar la aguardo un día,
y cuando vuelva a acariciar mi sien,
donde caiga mi alma muda y fría
la ansiada dicha se caerá también!…
Héctor José Díaz
Lo que quiero
Que nadie me conozca y nadie me quiera,
Caminar mundo adentro, solo, con mis dolores
nómada, sin amigos, sin amor, sin anhelo;
que mi hogar sea el camino, que mi techo sea el Cielo
y mi lecho las hojas de algún árbol sin flora.
Cuando ya tenga polvo de todos los caminos,
cuando ya este cansado de luchar con la suerte,
me lanzare en las noches sin lunas de la muerte
de donde no regresan jamás los peregrinos.
Y morir una tarde cuando el sol triste alumbre,
descendiendo un camino a ascendiendo una cumbre,
pero donde no haya quien me pueda enterrar…
que mis restos, ya polvo, los disipen los vientos,
para que cuando ella sienta remordimientos
no se encuentre mi tumba ni pueda rezar.
Un aspecto aparte para nombrar a Ramón Madora, exponente fiel de nuestra mangulina, quien por allá por Guayacanal, nunca pensó que su baile nos iba a representar en playas extranjeras.
La Azua de hoy cuenta con figuras en el Arte y la Cultura tan relevantes como las pasadas. Esta el General Ramiro Matos Gonzáles escultor-historiador; lo trompeta de Armando Beltre; la exquisita voz de Olga Lara; las narraciones de Tomás Alberto Oviedo quien ha inmortalizado las ocurrencias del maestro Camilo.
Batalla de Azua
Las operaciones del ejército dominicano estaban bajo el control superior del general Santana. Se hizo acompañar del general Antonio Diverge, quien estaba encargado de velar por los diferentes flancos durante la batalla. Diverge contó con refuerzos llegados desde Bani y de la misma Azua. El ejército dominicano combatió con dos cañones: uno manejado por Francisco Soñé y por el teniente José Del Carmen García.
Otros militares que combatieron fueron: los fusileros Valentín Alcántara, Vicente Noble. Al centro de la defensa dominicana una pieza de artillería y el grueso de las tropas de monteros y hateros, comandados por Juan Esteban Ceara, Lucas Díaz y Luis Álvarez.
Acciones de la batalla de Azua
Primer ataque
Las tropas entran por San Juan y fueron rechazadas por el cañón de francisco soñé, la fusilería de Lucas Díaz, Jean E. Ceara y José Del C. García. Desalojan el río Jura.
El mismo día 19 las tropas del jefe haitiano Tomás Héctor entran en Azua y el ataque es rechazado por los dominicanos.
Segundo ataque
Los haitianos atacan por el camino de Los Conucos, a los dominicanos. Allí fueron enfrentados por Matías de Vargas, José Leger y Feliciano Martínez.
Tercer ataque
El ejército haitiano en El Barro, se tropieza contra las tropas de Diverge. Los fusileros de Nicolás Mañón los rechazan en el Cerro de Resolí. El ataque provocó la huída de los invasores de nuevo hacia el río Jura. El día 19 las tropas dominicanas se retiran a Sabana Buey.
Las tropas de Souffront son detenidas en La Hicotea; reinician su marchan de nuevo al día 20 para unirse a las tropas de Herrad. Esta memorable batalla, se inició a las 7:30 de la mañana.
El éxito fundamental se basó en la estrategia de retrasar, hostigar y alejar al enemigo de los lugares donde pudieran encontrar provisiones para mantenerse en el campo de batalla. Además, el terreno inhóspito e inaccesible los hizo huir acorralándose hacia el río Jura, sufriendo una gran derrota. Después de esta batalla, Santana se retiró con el ejército a Sabana Buey, Bani, lugar donde se instaló su campamento principal.
Interés Turístico
Bahía de Ocoa es amplia y propicia para la pesca al curricán. Se inicia en Palmar de Ocoa, donde se produce uno de los más impresionantes atardeceres del país.
Playa Caracoles también queda en la Bahía de Ocoa. Es la histórica playa por donde en 1973 desembarcó la guerrilla de Francisco Alberto Caamaño. El Puerto Tortuguero y la Playa de Monte Río junto a Punta Vigía, terminan la herradura que forma la bahía antes de salir a cayo Puerto Viejo y Agua Dulce.
Barrera es un yacimiento situado cerca del poblado del mismo nombre, en una meseta a 900 metros sobre el nivel del mar, en el paraje de La Tinaja, entre Azua y Barahona.
La Sierra Martín García es la frontera natural entre Azua y Barahona, que empieza en la punta que lleva el mismo nombre.
Monumentos y edificaciones
Azua además de contar con hermosas playas, posee también edificaciones muy antiguas tanto de orden histórico como social y religioso; algunas han sucumbido a causa del tiempo o han sido victimas de los desastrosos terremotos a los cuales se ha sometido la ciudad.
La economía de la Provincia Azua
La economía, sigue basada en las actividades agrícolas las cuales contribuyen grandemente en la economía del país. La Provincia posee fértiles tierras donde son cultivados diversos y variados productos agrícolas; entre estos: plátanos, yuca, habichuelas, café, maíz, batata, vegetales y otros frutos menores.
Además cuenta con una gran extensión de terreno dedicado a la crianza de ganado vacuno y de cerdo, principalmente en la zona.
Somos los mayores productores de pasta de tomate en el país.
Actividad económica:
Al tener la provincia fértiles tierras para la producción, el municipio de azua tiene una actividad agrícola muy significativa. Esto influye grandemente en la economía del país.
Tiene una actividad bancaria muy importante, aquí funcionan sucursales bancarias de casi todos los bancos comerciales del país.
Cuenta además con varias industrias donde se fabrican varios productos: De mueblerías, construcción, detergentes, alimentos para animales, fábricas diversas. También se hace notaria la actividad comercial en tiendas, farmacias, supermercados, almacenes, reposterías y panaderías, etc.
azua tiene la única fábrica de Barceló, linda, leche rica, nivel nacional para su elaboración.
Produce la mayor cantidad de calzados de fabricación nacional.
Rutas de chucherias que surten de mercancías a otras localidades del país, como son los pueblos fronterizos y costeros; para lo que utilizan guaguas. Por tradición los azuanos han hecho vida con esta actividad.
Agropecuaria, Zona Franca, Metalmecánica, Comercio e Industria.
Escrito por Gina Carlota Mesa Mendez. Parte de este articulo fue extraido de Wikipedia.org.